La polarización política y regional en el país alcanza un nuevo punto de ebullición. Dirigentes del Trópico de Cochabamba, alineados con el ala evista del Movimiento Al Socialismo (MAS), lanzaron un abierto y duro desafío al Comité Cívico Pro Santa Cruz, instándolos a trasladarse hasta los puntos de bloqueo si pretenden liberar por la fuerza las carreteras troncales que permanecen intransitables.
El detonante de esta confrontación discursiva surge tras los pronunciamientos del civismo cruceño, que calificó de “vándalos” a los manifestantes que cercan las rutas de abastecimiento nacional. En una conferencia de prensa marcada por la confrontación, el dirigente del Trópico, Efraín Seña, recogió el guante y respondió con severidad a las advertencias de Santa Cruz. “Nos han llamado vándalos; pues a los vándalos los vamos a esperar acá”, disparó Seña, ratificando la resistencia intransigente de las bases cocaleras en las vías.
Este cruce de advertencias profundiza la fractura entre el bloque social del Trópico cochabambino y las instituciones cívicas del oriente, en medio de una crisis que mantiene al país con pérdidas millonarias por el desabastecimiento. Mientras el Comité Cívico cruceño exige al Gobierno la intervención inmediata de las Fuerzas Armadas y la Policía para garantizar el libre tránsito, las organizaciones del Trópico advierten que cualquier intento de desbloqueo civil o militar será respondido con la masificación de la presión social.








































































































































