Este sábado 23 de mayo, la tensión social se recrudeció en el departamento de La Paz tras registrarse una violenta jornada de enfrentamientos. Desde tempranas horas de la mañana, contingentes conjuntos de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana ejecutaron un operativo de despeje con el fin de habilitar la transitabilidad de cientos de vehículos que se encontraban varados en la carretera troncal La Paz – Oruro.
Las fuerzas del orden hicieron uso de agentes químicos y balines de goma para dispersar a los sectores sociales movilizados que sostenían el cerco vial. La intervención desató una verdadera batalla campal que, de acuerdo con los reportes preliminares, dejó como saldo varias personas heridas, además de múltiples vehículos destrozados e incendiados en medio de las refriegas.
Resistencia y repliegue de los bloqueadores A pesar del despliegue militar y policial, la resistencia de los manifestantes no cesó. Tras ser dispersados de los puntos principales, los grupos movilizados se reagruparon de inmediato para reinstalar las medidas de presión en sectores estratégicos de la urbe alteña.
A esta hora del día, se reporta que el tráfico vuelve a estar completamente interrumpido en el peaje de la Autopista, el sector de Senkata, Puente Vela y la Apacheta, dejando a la ciudad de El Alto y las conexiones interdepartamentales bajo un escenario de alta conflictividad y total incertidumbre.








































































































































