El recrudecimiento de los bloqueos de carreteras en el país se cobró la vida de una víctima inocente. Un menor de 12 años falleció tras reportarse que la ambulancia que lo trasladaba de emergencia quedó varada en uno de los puntos de protesta, donde manifestantes impidieron de forma intransigente el paso del vehículo de salud.
De acuerdo con los informes médicos preliminares, el menor requería atención médica especializada de urgencia y su traslado era vital para estabilizar sus signos. Pese a las súplicas del personal paramédico y de los familiares, el cerco vial no cedió el paso a tiempo, provocando complicaciones críticas en el estado del paciente que derivaron en su deceso antes de poder ingresar a un centro médico.
Este lamentable hecho ha desatado una ola de indignación y el repudio generalizado de las instituciones defensoras de los derechos humanos, las cuales recordaron que el derecho a la salud y a la vida debe prevalecer por encima de cualquier medida de presión política. Las autoridades policiales y del Ministerio Público ya iniciaron las investigaciones correspondientes para identificar el punto exacto del incidente y determinar las responsabilidades legales de los bloqueadores involucrados.








































































































































