En entrevista con PERFIL TARIJA, portavoces oficiales lamentaron la persistencia de los bloqueos de carreteras en sectores estratégicos del país, calificando las medidas de presión como un “atentado directo” contra la estabilidad productiva y la economía de las regiones. Según la autoridad, las movilizaciones han dejado de tener un carácter social para convertirse en una estrategia estrictamente política destinada a asfixiar el aparato financiero.
Uno de los sectores más golpeados en la capital chapaca es el turismo. Las autoridades advirtieron que la cancelación de viajes, la paralización de la terminal de buses y el temor de los visitantes extranjeros y nacionales están dejando las camas de los hoteles vacías y paralizando la dinámica de restaurantes, bodegas y guías locales. “Tarija vive de su hospitalidad, de su turismo y de su producción vitivinícola; cortar las carreteras es sepultar la reactivación de un sector que genera miles de empleos directos e indirectos en nuestra región”, señalaron con profunda preocupación.
Finalmente, instaron a las organizaciones movilizadas a deponer actitudes intransigentes y entablar escenarios de diálogo sin condicionamientos, recordando que el derecho a la protesta no puede vulnerar el derecho al trabajo y al desarrollo de los departamentos que, como Tarija, apuestan por el turismo para salir adelante.








































































































































