El departamento del Beni se encuentra en una situación crítica de supervivencia. Ante el desabastecimiento generalizado provocado por las consecutivas jornadas de bloqueos viales en el país, el gobernador autónomo, Jesús Eguez, emitió un decreto oficial declarando al Beni en Estado de Emergencia Humanitaria Departamental, advirtiendo que la región está al borde del colapso sanitario y alimentario.
La máxima autoridad beniana denunció que el departamento ha quedado prácticamente “sitiado y aislado” del resto del territorio nacional, con una preocupante escasez de insumos médicos de primera necesidad, carburantes y alimentos de la canasta básica. Ante este escenario, Eguez emplazó de manera directa al Órgano Ejecutivo a deponer la pasividad y activar de forma inmediata puentes aéreos logísticos y rutas fluviales de contingencia para evitar una catástrofe humanitaria irreversible.
Giro geopolítico: Gestiones directas con Brasil Ante lo que considera una inacción del nivel central, el gobernador anunció el inicio de gestiones internacionales de carácter urgente para habilitar la importación directa de combustible y medicamentos desde la República Federativa del Brasil, utilizando las fronteras amazónicas. Asimismo, en el plano político, Eguez sumó su respaldo formal al pedido de abrogación de la Ley de Estados de Excepción que se debate en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Sectores productivos, cívicos y vecinales de Trinidad respaldaron la determinación de la Gobernación, alertando que el punto más crítico del cerco se concentra en la carretera troncal Trinidad–Santa Cruz. Las organizaciones civiles advirtieron que si los bloqueos no son levantados mediante el diálogo o la intervención de las fuerzas del orden, el departamento ingresará en un escenario de descontrol social por la desesperación de las familias.










































































































































